lunes, 1 de febrero de 2016

CIRCULAR AL PICO BERMEJO (SIERRA DE LA HORCONERA, PARQUE NATURAL DE LAS SIERRAS SUBBÉTICAS) 30-01-2016


Impresionante y sorprendente ruta ,muy montañera, por la zona más agreste y escarpada del Parque Natural de las Sierras Subbéticas cordobesas. Se desarrolla en el sector meridional de estas montañas, en las alineaciones o cuerdas denominadas Sierra de la Horconera, donde además se dan las mayores altitudes del Parque y de la provincia de Córdoba, con la Tiñosa (1.568 m) y el Pico Bermejo (1.474 m), siendo éste último el objetivo del presente recorrido.
Aunque la altitud de estas montañas es bastante modesta , su privilegiada posición geográfica , las convierten en inigualables atalayas desde donde podemos ver gran parte de Andalucía. Desgraciadamente a nosotros no nos acompaño una atmósfera lo suficientemente nítida para disfrutar plenamente de las mismas.
La ruta aunque de kilometraje moderado ,es bastante exigente por el escarpado terreno en el que se desenvuelve parte de la misma , donde caminamos sin sendero o a lo sumo por escuetas veredas de cabras por pedregales de lapiaz y matorral espinoso como las molestas aulagas. Aunque eso sí, casi todo el periplo por la parte más incómoda del recorrido está jalonada de hitos de piedras para facilitar la orientación.
Además del aliciente de recorrer una zona tan agreste y de perfil alpino, donde podemos disfrutar de unas panorámicas muy extensas, también nos adentramos en bosquetes y dehesas de encinas y quejigos centenarios, viejas cortijadas serranas , campos de labor y ascendemos a la muralla y aljibe almohade del Jardín del Moro, que da una pincelada antrópica a tan agrio paraje.

Algo de información sobre el Jardín del Moro:
http://www.iaph.es/patrimonio-inmueble-andalucia/resumen.do?id=i2272

Cerca de la cortijada de Vichira se encuentra la encina homónima, incluida en el catalogo cordobés de árboles y arboledas singulares de la provincia y que según nos comento un pastor ya está muerta.
La Encina del Cortijo de Vichira es destacable por su perímetro
de tronco, que alcanza casi los 5 m, y una edad bastante avanzada próxima a los 500 años. Su tronco es recto y corto, cubierto por líquenes casi por completo en uno de sus laterales. Además presenta dos gruesos abultamientos en su parte media. Su copa no es muy amplia y posee una forma irregular. Aunque hoy quedan tres ramas principales, puede observarse la cicatriz de una cuarta que tuvo dimensiones importantes.

El inicio de la ruta se sitúa en los cortijos situados en el paraje conocido como Pasada de los Arrieros, cerca de la aldea de Los Villares, a los que se accede por la pista asfaltada CO-7208, que parte desde Priego de Córdoba, aproximadamente en el kilómetro 6. Cerca de este punto kilométrico arranca un carril y hay espacio suficiente para estacionar varios vehículos.

Justo donde hemos estacionado el vehículo pasa el GR-7 y el sendero “Sierra de Horconera”, el cual vamos a seguir durante casi 6 kilómetros.
Descripción que hace dicho sendero de esta parte del recorrido:

Recorrer el Camino Viejo entre Priego de Córdoba y Rute es toda una experiencia, y una oportunidad para acercarnos a la historia
y al patrimonio natural y cultural de las Sierras Subbéticas. El sendero cruza el parque natural en su vertiente meridional, y discurre en la zona de contacto de los olivares subbéticos y las
abruptas pendientes de la Sierra de Horconera, la más elevadas de la provincia cordobesa. La vista de paisajes, extensos e ilustrativos, y de aves rapaces son dos seguras recompensas del camino.
Avanzaremos por las faldas del Pico Bermejo, cuyas escarpadas y rocosas laderas flanquean el lado izquierdo del camino, en
las que la vegetación arbórea es escasa, hasta llegar al cortijo de Vichira, que cuenta con una fuente-alberca rodeada de almendros, donde en época de lluvias abundan los sapos”.

Al llegar a la cortijada abandonada de Vichira, dejamos el carril por el que vamos y siguiendo unos metros más los senderos señalizados nos desviamos por el carril que sale a la izquierda, al este. Este carril termina en una construcción cerca de la entrada de la zona encañonada del barranco del arroyo de las Labores, aunque los senderos balizados se salen de dicho carril y hacia el sur faldean la Sierra de Rute. A partir de esa construcción sigue lo que en su día parece que fue un camino de herradura, del que a penas quedan unos muros de mampostería. Zigzaguea por el impresionante cañón de las Labores y termina perdiendose en una gran losa pétrea que cuando el arroyo lleve agua se convertirá en una cascada y que con hielo puede resultar un serio obstáculo.
Nosotros lo pillamos seco y sin hielo con lo que la única dificultad que encontramos fue la pendiente de ese paso. Al pasar la zona encañonada de nuevo se define una vereda que está jalonada de hitos y que parece ser que lleva hacia el Puerto de la Higuera, la cual seguimos unos metros para abandonarla definitivamente poco después.

A nuestra izquierda tenemos un impresionante paredón calizo, sobre el que se asientan los restos almohades del Jardín del Moro, nuestro inmediato objetivo. A partir de aquí no hay vereda clara, cada uno sube por donde menos incómodo le resulte. Vadeamos el arroyo de las Labores y ascendemos hacia el norte por una empinadísima ladera repleta de matorral espinoso, aulagas principalmente. Buscamos las precarias veredillas de las cabras para evitar los molestos pinchados del almohadillado matorral, fijando nuestra meta en la loma que queda a la derecha del collado a cuya izquierda se ven los muros del aljibe y murallas del Jardín del Moro sobre un pequeño promontorio, y cuyo ataque directo es bastante más complicado por lo agreste de su ubicación.
Una vez en la loma es mucho más fácil acceder al Jardín del Moro cresteando. Las vistas son espectaculares desde esta atalaya, aunque como comente anteriormente no pudimos disfrutar plenamente de ellas.

Ahora nos dirigimos hacia el vértice geodésico del Pico Bermejo, para lo cual seguimos veredas de cabras hacia el noreste hasta llegar a un collado. Nosotros lo hicimos ganando altura poco a poco y unos metros por debajo de la cresta, aunque pensamos que quizá sea más cómodo hacerlo por la misma cresta. Una vez en el collado entroncamos con una vereda mucho más clara y jalonada de hitos que hacia el este asciende decididamente hacia la cuerda del Bermejo. Pero antes de llegar a la cima de la cuerda salimos a otra vereda, también marcada con hitos , la cual tomamos a la izquierda, hacia el norte y que en algo menos de 1 kilómetro nos lleva al vértice geodésico del Pico Bermejo , a 1.474 metros sobre el nivel del mar.

Tras disfrutar largamente de tan privilegiada atalaya desandamos ese casi kilómetro hasta el punto donde tomamos esta vereda y la seguimos unos metros más ,hacia el sur. Al llegar a unos afloramientos rocosos donde a continuación hay un barranco, nos salimos de la vereda para campo a través por la raspa de la loma y hacia el este ascender a la cima de la cuerda del Bermejo. A nuestros pies tenemos el Puerto del cerezo, cabecera hacia el sur de arroyo de las Labores y hacia el norte del arroyo del Puerto, damos vistas a la agreste Sierra de Alhucemas y la cima de la Tiñosa.
Hacia dicho puerto descendemos acusadamente por donde nos parezca menos incómodo, aunque eso si la distancia y desnivel a salvar no es mucho.

En el Puerto del Cerezo entroncamos con un precario carril, que en algunos puntos más bien parece un sendero y que en su día se construyo para la repoblación de las laderas de las cuerdas de Alhucemas y Bermejo, donde se pueden apreciar las terrazas para tal propósito y que no se llego a efectuar nunca, quedando dicho carril en desuso.

Nos quedan algo más de 5´5 kilómetros para concluir la ruta, descendiendo hacia el noreste por este carril que recorre el barranco del arroyo del Puerto, rodeados de parajes maravillosos. A nuestra derecha los impresionantes cortados de la Sierra de Alhucemas , a nuestra izquierda los de la cuerda del Bermejo, mientras pasamos junto a viejas encinas y quejigos , vestigios de épocas pasadas donde extensos bosques mediterráneos cubrirían estas sierras. Pasamos junto a la fuente del Puerto del Cerezo, en una curva del carril, que desgraciadamente está seca y llegamos al cortijo del Puerto del Cerezo. En dicho cortijo tomamos el carril de la izquierda, que sigue el curso del arroyo del Puerto y que en medio kilómetro nos lleva a la carretera CO-7208, justo en el punto donde estacionamos el vehículo, dando por concluida esta fantástica ruta.










Desde el punto donde estacionamos el vehículo ya vemos los contrafuertes septentrionales de la cuerda del Bermejo.

Cortijos de la Pasada de los Arrieros.

Bello tramo del GR-7 entre encinas.


Las brumas cubren los valles de la sierra. Al fondo a la derecha el Lobatejo.

Viejas encinas ante los contrafuertes más occidentales de la Sierra de la Horconera.


Ruinas de un cortijo con la Sierra Gallinera de fondo.


Llegamos al cortijo del Soto Bajo.

La Fuente de los Terneros entre el cortijo del Soto Bajo y la Casa Miguel.

La Casa Miguel.


Cortijada de Vichira con el Jardín del Moro de fondo.


En las cercanías de Vichira hay enormes y viejas encinas, una de ellas es la que se encuentra incluida en el catálogo de árboles singulares de Córdoba.


Nos introducimos en el cañón que forma el arroyo de las Labores.

Restos de los muros de mampostería de un viejo sendero de herradura.

Impresionante paredón calizo.

Gran losa pétrea por la que tenemos que ascender...

...y que estando seca no reviste excesivas dificultades.


Gran mole de roca sobre la que se sitúa el Jardín del Moro.



Ascenso sin senda entre molesto matorral.

Divisamos los restos almohades del Jardín del Moro.

Al fondo la Cuerda del Pico Bermejo.


Cresteamos hasta el Jardín del Moro.


Restos de la Muralla.


Aljibe.

Sierra de Rute.

Impresionante emplazamiento el de ésta construcción, con muchos metros de caída sobre el barranco de las Labores.

Silvia y Miguel decididos a emprender el ascenso al Pico Bermejo.


Sierra Gallinera y de fondo las sierras septentrionales de las Subbéticas.




Buitre leonado sobre una roca.

Va quedando atrás el jardín del Moro.

Ya vemos el vértice de Pico Bermejo.

Dejamos atrás el colladito donde la vereda se ve más clara y está jalonada de hitos.



Ahora el trayecto hacia el Pico Bermejo es mucho más cómodo.

Impresionante crestería de la cuerda del Bermejo.


Cresta de la Sierra de Alhucemas y la cumbre de la Tiñosa de fondo.

Barranco del Puerto.

Vértice geodésico del Pico Bermejo, a 1.474 metros de altitud y con unas vistas increíbles.

Crestas de Alhucemas y la cuerda del Pico Bermejo.

Alhucemas y la Tiñosa.

Carcabuey.

Zona de Priego de Córdoba.



Desandamos el casi kilómetro común para acceder al Pico Bermejo.


Y descendemos al Puerto del Cerezo.

Formidables paredones de Alhucemas con la Tiñosa de fondo.

Terrazas para una repoblación forestal que nunca se llevo a cabo en el Puerto del Cerezo.


Crestas del Bermejo.

Valle del arroyo del Puerto.

Sensacional sierra de Alhucemas, objetivo fijado para un próximo escarceo por las Subbéticas.


Fuente del Cerezo.


Puerto del Cerezo que ya quedó atrás.




Impresionantes canutos y cortados custodian el barranco del arroyo del Puerto.

Ya por terreno más humanizado vamos poniendo punto y final a éste recorrido.


Pero antes pasamos por el cortijo del Puerto del Cerezo.

En el cortijo del Puerto del Cerezo.

Lugar donde se pueden estacionar los vehículos , en la Pasada de los Arrieros.









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