martes, 28 de febrero de 2017

JAÉN, CERRO DEL TAMBOR, LA MELLA, CERRO DE LA VICARÍA (SIERRA DE JAÉN) 28-02-2017


A quien nos diga que partiendo de las mismas calles de una capital de provincia podemos realizar una ruta auténticamente montañera y de gran belleza paisajística, en tan solo unos 14 o 15 kilómetros, le diremos que eso es imposible. Pero sí, es posible. Es posible en Jaén, la capital de Santo Reino. Ciudad, rodeada de escarpadas y agrestes montañas pertenecientes a la Cordillera Subbética y denominadas genéricamente al conjunto de éstas y que se encuadran el el sector Suroccidental de la provincia de Jaén como Sierra Sur de Jaén.



Seguimos para la realización de ésta ruta en forma de 8 (dos tramos circulares unidos por un pequeño istmo de ida y vuelta) y con pocas modificaciones, los pasos de Antonio V. Hinojosa. El recorrido tiene dos partes perfectamente diferenciadas. Una parte montañera, donde caminamos campo a través o a lo sumo por veredas de ganado. Pisamos un terreno agreste de incómodo y a veces peligroso lapiaz, donde en ocasiones hay que ayudarse con las manos. Se trataría del ascenso al Cerro del Tambor, el paso por la Mella y el cresteo por el Cerro del Mortero , la Ermitilla y el Cerro de la Vicaría. La otra parte sería el resto de la ruta, una parte más senderista, donde caminamos por carriles, senderos perfectamente delimitados y campo a través sin grandes dificultades, ni de orientación, ni por el tipo de terreno que pisamos.



El punto de inicio de ruta lo hemos situado en el aparcamiento que hay junto a la carretera de circunvalación, en el barrio de la Magdalena de la ciudad de Jaén.



Comenzamos a caminar por la carretera de circunvalación hacia el Sureste. En 1,5 kilómetros llegamos a la entrada del Parking para residentes de la Merced, donde justo enfrente hay unas escalinatas junto a restos de muralla. Al final de las escaleras sale una senda que asciende de forma acusada hasta situarse justo debajo del Parador y Castillo de Santa Catalina. El sendero termina en un merendero junto a la carretera de acceso al Castillo. Por debajo del merendero va una senda, a donde nos dirigimos y que nos lleva a una pronunciada curva de la carretera al Castillo y al Neveral. La cruzamos y tomamos la senda que entre olivos primero y pinos después nos lleva en pocos metros al área recreativa del Neveral. Éste tramo desde que cruzamos la carretera es el istmo del que hablaba y que de nuevo tendremos que recorrer a la vuelta.



Desde el área recreativa tomamos el “Camino de la Zarza”, para en tan solo unos 100 metros salirnos a la izquierda, hacia el Sur, por una empinada senda, que al principio cuesta ver y que se encuentra jalonada de hitos de piedras. Pasamos por una sima con una gran losa de piedra encima y que parece un dolmen. En unos 400 metros llegamos a unos resaltes rocosos, unos tajos, donde tenemos dos opciones. Una es seguir por una especie de vasar bajo estos y por encima de otra pequeña cornisa para terminar saliendo por un portillo muy cerca de la cumbre del Cerro del Tambor. La otra opción, la que nosotros tomamos, es atravesar directamente los tajos por el portillo que tenemos justo encima y una vez en la despejada cresta del Cerro del Tambor, seguir hacia el Suroeste campo a través hasta su cima.



Desde la parte más elevada del Cerro del Tambor, a 1.075 metros de altitud, seguimos hacia el Suroeste, por la zona menos pedregosa y menos incómoda hasta llegar al cercano Puerto de la Mella o Collado del Notario. Desde el collado tomamos el sendero que nos lleva en pocos metros al Refugio del Notario y que ya era bien visible desde que coronamos el Tambor.



Desde el Refugio tomamos sendas de ganado que hacia el Sur primero y Sureste después, entre los formidables cortados del Cerro de los Morteros y el chinar o pedrera que hay más abajo, nos llevan a la entrada de la Mella, un gran bocado en los cortados y que es visible y bien reconocible desde muchísimos kilómetros de distancia. Este tramo para ascender a la Mella y colar a la cara Sur de éste Cerro, es muy escarpada, donde hay que buscar los pasos más fáciles y aún así tenemos que ayudarnos con las manos.

Una vez hemos colado al otro lado y como nuestro objetivo es ir hasta la Ermitilla y después al Cerro del Vicarío, tenemos dos opciones. Una sería crestear toda la cuerda por el filar, ascendiendo primero al punto más elevado del Cerro de los Morteros (1.244 m). La otra, la que nosotros tomamos, es ir a media ladera, siguiendo veredas de ganado hasta llegar a la Ermitilla. Pero en éste tramo hay que atravesar un lapiaz muy áspero e incómodo que hay que tomarse con mucha calma para no torcernos un tobillo. También atravesamos una zona de vegetación muy densa que nos obliga a ganar altura para evitarla.



Una vez en la Ermitilla el periplo es más cómodo. Aunque también caminamos por lapiaz, aquí ya encontramos una senda más marcada y que nos lleva más o menos por la cumbre de la cuerda. Tras pasar por el collado que separa la cuerda del Cerro de los Morteros y la Ermitilla del de la Vicaría, ascendemos a éste último y caminamos un trecho por el filo de sus espectaculares cortados. Aquí la senda se pierde, para reaparecer un poco después y llevarnos de forma inequívoca a la inmediaciones del collado de la Vicaría.



Un poco antes de llegar al collado de la Vicaría tomamos una senda que enfila hacia el Norte por el borde del pinar. La senda se transforma el carril y a los pocos metros bajamos al carril que va paralelo y un poco más abajo del camino por el que vamos. Cuando el carril gira al Este y poco después describe una curva hacia el Sur, nos salimos del mismo por un sendero hacia el Este. El sendero sale a una pista forestal, la cual tomados a la izquierda, descendiendo, y que tras describir una cerrada curva toma dirección Este Noreste. Tras pasar por una zona de cultivo (olivos y almendros), donde se encuentra la fuente del Alamillo, llegamos a un merendero donde la pista por la que vamos entronca con el Camino de la Zarza para dirigirse a la cercana ya, zona del Neveral. Pero en vez de por la pista, nosotros vamos a tomar el sendero que sale del merendero y que nos lleva allí también.



De nuevo recorremos el istmo de ésta ruta, pero ahora en sentido contrario y una vez llegamos a la carretera, la seguimos ascendiendo a la izquierda. Una vez hemos llegado al cruce donde se sitúa el Restaurante de Salvador y siguiendo unos metros la carretera del Parador, nos salimos por un carril a la izquierda, que si lo seguimos íntegramente nos lleva a la carretera de circunvalación tras atravesar las murallas. Pero nosotros por tal de evitar tener que caminar un kilómetro por la carretera de circunvalación hasta llegar al aparcamiento de la Magdalena, una vez hemos caminado unos 400 metros por éste carril, descendemos campo a través hacia el Norte entre el pinar, para al llegar a las primeras casas, tomar una especie de sendero embaldosado y muy empinado que nos deja justo en el aparcamiento, dando por concluido éste bonito recorrido.


 








A los pocos metros de empezar acaminar y desde la carretera de circunvalación, vemos la Catedral de Jaén.


Ascendemos por sendero bajo los escarpes del Castillo de Santa Catalina.


Vemos el Cerro del Tambor y la Mella.


Ardilla en los restos de muralla.


Bonita senda bajo los escarpes y con el Cerro del Tambor enfrente.

Miguel, Isa y Juan Antonio disfrutando del paisaje.

La Mella y el Cerro del Tambor.

Sima o dolmen en la senda que asciende al Tambor.

Atravesando los escarpes que nos dan acceso a la cresta del Tambor.

Jaén y el Castillo desde el Tambor.

El Parador y Castillo de Santa Catalina.

La Mella, espectacular "bocado" en el cresterío.


Ascendiendo a la parte más elevada del Tambor.


En la cumbre del Cerro del Tambor.

Cumbres de la Sierra Sur.

Cerro de los Morteros y refugio del Notario.

Refugio del Notario desde el Puerto de la Mella.

Refugio del Notario y crestas de la Mella.

Cerro del Tambor, Castillo de Santa Catalina y Jaén.

Llegando a la base de la Mella.

Comenzamos a ascender por la Mella.


La Mella, vista desde abajo.


En algunos tramos hay que ayudarse con las manos.





Vistas desde la Mella.

Jabalcuz cubierto de nubes desde la Mella.

Parte más elevada del Cerro de los Morteros.

Cara Sur de la Mella, mucho menos escarpada que la cara Norte.

Áspero lapiaz llegando a la Ermitilla.

Descendemos al collado que nos separa del Cerro de la Vicaría, el cual tenemos enfrente.

Juan Antonio e Isa con la Ermitilla detrás.

En la cima del Cerro de la Vicaría.

Cresteamos los fabulosos cortados del...

...Cerro de la Vicaría.



Vistas de la campiña desde el Alamillo.

Merendero donde tomamos el sendero que nos lleva al Neveral.

Sanatorio el Neveral.

Depósitos de agua del Neveral.

El Neveral.

Área recreativa del Neveral.

Parador y Castillo de Santa Catalina. Solo nos resta descender al aparcamiento donde estacionamos el vehículo.









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