domingo, 27 de enero de 2013

BLANQUILLO O PEDRO MIGUEL DESDE GIL COBO (SIERRA DE LAS VILLAS) 26-01-2013


 Primera ruta oficial del Club Deportivo de Montaña Aznaitín en el 2013, que ha superado con creces todas nuestras expectativas, a pesar de no haberla realizado como estaba organizada, ya que no llegamos a la Morra de los Cerezos e improvisamos la bajada por la Cueva del Agua. Todo ello se debió al impresionante manto níveo que nos encontramos ya desde el inicio de la excursión y que nos acompañaría durante toda la jornada, donde en muchas ocasiones superaba con creces el medio metro de espesor, dificultando enormemente la progresión, haciéndola fatigosa , agónica e incluso peligrosos algunos pasos . Lo que en circunstancias normales no reviste excesivos problemas y la ruta se podría catalogar de dificultad media , en esta ocasión sin dudarlo , la catalogo de difícil.
Por otra parte, es la segunda vez que subo al Blanquillo y es una ruta altamente sorprendente y recomendable. Poco conocida a nivel general, eclipsada por la Sierra de Cazorla, esta de las Villas es una caja llena de sorpresas y no tiene nada que envidiar a sus hermanas mayores.
Comenzamos la ruta en el área recreativa de Gil Cobo, para tomar la pista forestal que parte desde aquí al SE y que se adentra en la Cerrada de San Gines, entre las Lanchas de la Escalera y del Lobo ,siguiendo el curso del Arroyo Aguascebas de Gil Cobo. Llegamos a un desvío de pistas, ambas señalizadas como senderos de PR. La de la derecha llega a los llanos de Jabalcaballo y Peña Corva. La de la Izquierda, la que tomamos , nos lleva al Collado Perenoso, al cual llegamos. Desde Collado perenoso, nos salimos de la pista dirección E, siguiendo un senderete medio perdido, pero jalonado de hitos y que nos lleva al único paso posible entre la impresionante muralla pétrea que tenemos ante nosotros, por el que desciende un pequeño arroyo. Una vez superado este paso, ya tenemos a nuestra vista nuestro objetivo, el Blanquillo o mejor dicho Pedro Miguel (su verdadero nombre), solo queda una dura subida que no reviste ninguna complicación. Tras recrearnos en las inmejorables panorámicas que nos ofrece este pico y tomarnos un generoso descanso para comer, nos dispusimos a regresar, pero en vez de por donde lo hicimos en la subida (esta fue peligrosa en algunos puntos y el descenso por aquí se preveía peor), improvisamos otro descenso . Seguimos dirección SO, por la cresta que une al Pedro Miguel con la Morra de los Cerezos, y antes de llegar a la Blanquilla Bajo descendimos hasta un arroyo donde llega un camino abandonado lleno de brotes de pino. Seguimos este camino, pasando cerca de la Cueva del Agua , que nos deja en la pista que sube al Collado perenoso. Solo nos resto regresar por el mismo lugar hasta Gil Cobo. Ruta imprescindible y recomendable, que a pesar de las dificultades que nos ha planteado, es un regalo para las retinas.








En Gil Cobo, nos disponemos a iniciar la ruta.


Tomamos la pista que nos adentra en la cerrada de San Gines.

Impresionante el arroyo Aguascebas de Gil Cobo.



Incluso en la pista se hace fatigoso el caminar.

Paqui, Paco y Julio en la Cerrada de San Gines.

Saliendo de la cerrada.


Impresionante manto níveo.

La niebla no se quería ir.....

...y parecía que iba  a comprometer las vistas desde el vértice.

Pedro, Miguel, July, Javier y Antonio.


La Lancha del Lobo oculta en la niebla.

Llegando a Collado Perenoso.

Iniciamos lo más complicado del día.


Paso complicado por la nieve. Pisar roca bajo una fina capa de nieve, era caída segura.


Simón en una dura rampa con nieve.

July pierde el equilibrio.

En el paso.

Dificultosa progresión.

El grueso del grupo en el paso.




Josefina, más relajada tras pasar lo peor.


Silvia y yo.

Paqui y Salva.



Último tramo de subida para llegar al Pedro Miguel....

.....dura rampa, pero sin dificultades.



El grueso del grupo encabezados por July.



Ya empezamos a tener grandes vistas.

La Lancha del Lobo.


El valle del Guadalquivir, presidido por la majestuosidad de las Banderillas.

Las Banderillas.

Al fondo la montaña sagrada, La Sagra.

Pedro Miguel al alcance de la mano.


Sierra Mágina.

Los Agrios.

July.

No me canso de fotografiar la muralla pétrea de las Banderillas..

Miguel, Paco y yo.



Morra de los Cerezos con su caseta, queda para otra ocasión.

Hoya de Miguel Barba.

Últimos metros para la cima.



Simón.

Inconfundible forma de ola del Pedro Miguel.

Lancha del Lobo.

July cantando victoria.

Desde que vi esta imagen como portada de un libro de senderismo, me dije que allí   tenía que ir.



El grueso llegando al vértice..

Euforia en el pico.

July como ya nos tiene acostumbrados, haciendo equilibrios en el vértice.



Silvia.

Mi siguiente objetivo (en solitario), asomarme al Raso de la Honguera.

En el centro de la imagen, el embalse del Tranco.


Caballo Torraso, Hoyacillo, Cubo, Piedras Morenas, Loma de las Aspersiones y  la Torquilla.

Raso de la Honguera, increíble circo montañoso.


Caballo Torraso y Hoyacillo.

Cubo.


Manuela regresando.

El cresteo de regreso.


Las Banderillas.


Pequeño descanso.

July con nieve "inglesa"

Las Banderillas omnipresentes.

La Sagra.

La excursión toca a su fin. Llegando a la cerrada de San Gines.

De regreso una parada para fotografiar el embalse de Aguascebas.




Las cervecitas de rigor que no falten.







No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada