martes, 26 de noviembre de 2013

TRANCO DEL LOBO POR LOS TRANCOS DE LA MARCOLLA Y JUAN DOMINGO (SIERRA DEL POZO) 24-11-2013




Ruta que para mi queda como una de las imprescindibles en el Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas, da igual desde donde la hagamos, desde la Nava de San Pedro o como en esta ocasión desde el Embalse de la Bolera. Los espectaculares cortados del Tranco del Lobo y su famosa repisa son algo digno de ser disfrutados por cualquier amante de las montañas, pero el resto de la ruta desde luego que no desmerece el realizarla; sabinares y enebrales en la Lancha del Almicerán, magníficos ejemplares de pino laricio en toda la ruta, bosques de frondosas como encinas , quejigos y arces y el impresionante paisaje que nos regala el curso del Río Guadalentín durante nuestro caminar por la Cañada del Mesto. La ruta la comenzamos en la Casa del Molinillo, junto a las colas de la Bolera. Continuamos aguas arriba del Guadalentín por su margen derecha, siguiendo el GR-247 en su etapa Hornico - C.F. Caballo de Acero y la Cañada del Mesto, hasta llegar al Raso del Peral. Antes de llegar al Raso del Peral, cruzamos el puente de la Cerrá de la Herradura pasando al margen izquierdo del río , pasamos por las ruinas del cortijo de los Tontos, del cortijo del Puntal de Ana María (según Alpina),donde a nuestra derecha se sitúa el Collado de las Collejas y el Tranco de la Rajona. Luego llegamos a otras ruinas llamadas por el P.N., Puntal de Ana María (¿cuales son las verdaderas?)y a un cortijo en perfecto estado, el Raso del Peral. Hasta aquí nos hemos podido ir asomando a los cortados de nuestra izquierda sobre el Río Guadalentín, auténticos miradores naturales, por eso yo a esta ruta la rebautizaría como la delos miradores. Buscamos un tornajo tras la casa del Raso , donde un senderete medio perdido nos sube a la Lancha del Almicerán, a través del espectacular paso del Tranco de la Marcolla, eso sí en alguna ocasión hay que ayudarse de la manos y donde hay que tener mucho cuidado de no resbalar por lo empinado del mismo y las piedras sueltas. Así mismo hay que extremar precauciones cuando en este paso hay hielo, algo muy frecuente por lo umbrío de la zona. Desde aquí hasta la explanada del Maqui y el mirador del Tranco del Lobo, no hay ninguna dificultad, el ascenso es suave y progresivo. Primeramente llegamos al refugio en muy malas condiciones de las Sabinillas, continuamos por el filo de los cortados de la Cuerda de la Marcolla y llegamos al Tranco de Juan Domingo y el Raso de los Torcales donde se sitúan unas antenas. A partir de aquí tomamos un camino que viene desde el Almicerón y llega hasta casi la explanada del Maqui. El mirador del Tranco de Lobo es un lugar excepcional con unas vistas impresionantes y donde los que sufran de vértigo pasarán un mal rato. Después cresteando los cortados del Tranco, por un terreno algo complicado hacia el Este y teniendo excepcionales vistas en todo momento llegamos a a la entrada de la repisa, pasando antes por el Pico Tranco del Lobo (1.761 m). La repisa es sin duda el objetivo con mayúsculas de esta ruta y es todo un emocionante reto el recorrerla; ni que decir tiene que el peligro es real y mortal , si bien es verdad que es mucho más impresionante y sugestivo ver en la distancia como la pasan los compañeros que el pasarla uno mismo. La repisa termina en la cueva del arco de piedra, otro lugar impresionante. Desde aquí no pudimos continuar bordeando el peñón donde se sitúa la repisa y el arco debido a la nieve y el hielo y regresamos de nuevo por la repisa. Para regresar nos dirigimos al Sur campo a través hasta que entroncamos con el camino que tomamos en las antenas y que siguiendo al SO nos llevan a éstas mismas. Desde la antenas regresamos al refugio de las Sabinillas por el mismo lugar que a la ida y por debajo de éste comenzamos a descender por lo que parece un viejo paso en el Tranco de Juan Domingo o de la Cueva del Agua hacia el Norte pasando por una espectacular repisa (no tan elevada como la del Tranco de Lobo) y por una cueva. A partir de la cueva comenzamos a descender al SO , campo a través entre un magnífico bosque de frondosas en busca de la Cañada del Mesto a la altura del Raso del Peral. El resto del camino es el mismo que el de la ida.








Preparados para iniciar la ruta en la Casa del Molinillo.

En uno de los miradores naturales, junto a las ruinas de un cortijo.

Ruinas del Puntal de Ana María y Tranco de la Marcolla.


Barranco del Guadalentín.

Raso del Peral.

Subiendo por el paso del Tranco de la Marcolla.





Ya superado el paso ,llegando a lo alto de la Loma de la Lancha del Almicerán.

Embalse de la Bolera.

Sierra Nevada la vemos con toda nitidez.


En el refugio de las Sabinillas o de los Pelaos.

Cresteando la Cuerda de la Marcolla y el Tranco de Juan Domingo.




Antenas en el Raso de los Torcales.

Llegando a la Explanada del Maqui.

En el mirador del Maqui.

Las vistas son espectaculares.

Barranco del Guadalentín y Sierra de la Cabrilla.

El Vado de las Carretas y la Nava de San Pedro.

La Explanada.

Manuel posa con la Cerrada de la Canaliega de fondo...

...y Miguel ante los Torcales de Pedro.

Cerrada de la Canaliega.



Cresteamos por el filo de los impresionantes cortados del Tranco del Lobo...

...con la dificultad añadida de la nieve helada.



Barranco del Guadalentín.

Aproximándonos a la famosa repisa.  

Bajando a la repisa.

Este paso es a prueba de vértigo.






Y la repisa concluye con la espectacular cueva y arco de piedra.

Un descanso para comer.

Sierra Nevada.

Llegando de nuevo al refugio de los Pelaos.

Empezamos a descender  por un paso en el Tranco de Juan Domingo.

Repisa que hay que atravesar en éste paso.




Cueva en el Tranco de Juan Domingo.

El Guadalentín a su paso por la Cerrá de la Herradura, ya próximos a concluir la ruta.

Y las cervecitas de rigor no pueden faltar.











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