domingo, 13 de diciembre de 2015

CIRCULAR AL CERRO DE LA CHAPA DESDE JÁTAR (SIERRAS DE ALMIJARA Y TEJEDA) 12-12-2015


Esta ruta se desarrolla en el conjunto de sierras englobadas dentro del Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama. Cadena montañosa perteneciente a la cordillera Penibética de orientación sureste – noroeste y cuyas máximas elevaciones y divisoria de mares forma el limite de las provincias de Granada y Málaga.
Dos conjuntos de montañas morfológicamente diferentes forman este macizo. Por un lado estaría la sierra de Almijara, más agreste, afilada, caótica , de perfil más alpino. Y por otro estaría la sierra de Tejeda, más alomada y “ordenada”, de mayor altitud, superando en la Maroma los 2.000 metros. Ambas, por su proximidad al mar , su notoria altitud, sus hendidos barrancos y vertiginosos tajos hacen que no pasen desapercibidas, aunque aún así hasta hace muy poco han sido unas grandes desconocidas a nivel montañero y que sin duda a quien se atreve a indagar en sus entrañas acaba enamorándose de forma irreparable.
En éste recorrido bordeamos y ascendemos a la gran mole del Cerro de la Chapa (1.819 m) o Sierra de Játar, a caballo entre las sierras de Tejeda y Almijara y que morfológicamente tiene un poco de las dos, aunque más bien pertenece a la primera. Su amplia superficie cimera, que supera los 1.700 metros de altitud, un gran páramo donde hay varias cimas alomadas contrasta con los profundos barrancos y tajos que la rodean.
Tejeda y Almijara se unen en el Puerto de Cómpeta, que ha sido un tradicional paso de comunicación entre las poblaciones próximas a la sierra en la vertiente malagueña (valles de los ríos Algarrobo y Torrox) con la Granadina (Játar, Alhama de Granada, Arenas del Rey, Fornes...).

La ruta la he calificado de difícil, atendiendo no solo a su gran longitud, que supera los 25 kilómetros, ni al desnivel acumulado bastante notorio también, pues supera los 1.300 metros, sino además por el terreno por el que nos desenvolvemos en algunos tramos del recorrido .Especialmente complicado es el descenso desde la cumbre del Cerro de la Chapa hasta el cortijo del Haza del Aguadero en el barranco de Malinfierno, campo a través por un terreno muy inclinado y rocoso donde es fácil resbalar y caer, aunque no especialmente peligroso. También son complicados los últimos kilómetros del recorrido atravesando las Campiñuelas y los hendidos y erosionados barrancos de la Cueva y el Rincón entre otros, por veredas de ganado casi imperceptibles o ni si siquiera eso, por lo que sería recomendable dejar coches en Játar y otros en el inicio de la ruta ahorrándonos ésta parte un poco tediosa y que realmente no aporta mucho.

Agradecemos a carlosgps su track de Wikiloc sobre el que hemos basado gran parte de ésta ruta.

Durante los casi primeros 7 kilómetros de ruta recorremos íntegramente el sendero señalizado “Játar – Puerto de Cómpeta”. Descripción que hace de éste sendero la Ventana del Visitante de los Espacios Naturales de Andalucía:



-------------------------Pocos recorridos son tan entrañables y nostálgicos como aquellos que reviven los antiguos caminos de herradura y aún mas si comunican valles a través de escarpadas sierras, como es el caso del sendero Játar - Puerto de Competa. Poco costará imaginar el paso cansino de las acémilas, cargadas y sudorosas escalando los peldaños de piedra y serpenteando para ganar las alturas del puerto y poder descender por el lado contrario. Son estas historias antiguas, sin duda, pero otras no tan antiguas. El paso de los arrieros a través de éste puerto perduró hasta 1970 y de forma ocasional, aún después. Uno de los productos más frecuentes y que debía de llegar rápido, eran los pescados de la costa, que viajaban durante la noche para esquivar el calor, pero no es la única mercancía. A la vuelta siempre había algo que transportar, lana, comestibles, cereales y muchos más.

El sendero se inicia en la zona industrial de Játar, unos 2,5 km al Sur de la población. Desde aquí ya podemos empezar a disfrutar. Justo al comienzo y bajo nuestros pies se encuentra la cueva del Linarejo. Su visita la podemos dejar para la vuelta, pero debemos saber que por aquí se derraman algunas de las aguas que se infiltraron en la sierra, y que dan origen a uno de los muchos arroyos de aguas limpias que son recogidas por el próximo embalse de los Bermejales.

El sendero es fácil de seguir porque ha sido excavado por la acción de las herraduras y de los años. Tras de cruzar el barranco de las Cuevas, ascendemos por la trinchera que abrieron los tiempos. En el punto mas alto, conviene hacer un breve descanso para otear el horizonte. Aquí el camino se encaja a más de dos metros de profundidad: la herradura muele la roca y el agua arrastra los detritos, eso durante muchos centenares de años.

Descendemos ahora hacia Venta Lope. Los pequeños manantiales, ahora en desuso o como abrevadero ocasional, fueron muy apreciados para riego de una pequeña huerta en el entorno de la venta. El cortijillo, bastante modesto y en ruinas, era lugar de parada, descanso, reunión, copas de orujo, cigarro de petaca y conversación. No sólo los arrieros eran clientes, también los pastores, leñadores, cazadores, viajeros y bohemios que también los hubo. Lugar sin duda entrañable, que nos invita a meditar y soñar las muchas vivencias de estos lugares, que el tiempo ha evaporado.

Circulamos por la solana sobre terrenos azulados y con frecuentes deslizamientos. Enseguida cruzamos el cauce alto del río Añales, para disfrutar de una umbría de densa vegetación, principalmente pino resinero. Subimos hasta los 1.440 metros de altitud para encontrarnos de frente Puerto de Cómpeta y, más visible aún, una cantera de precioso mármol, que no está en explotación. Los cortes recientes en la roca, nos permiten ver el color, de blanco, veteado, gris y azulado. Los bancos de corte se suceden hasta una altura de más de 50 metros. Algunos derrubios y restos de maquinaria aún permanecen por el entorno, como recuerdo de la industria olvidada. Es obligatorio acercarse al mismo puerto (1.404 m), para encontrarnos con las trazas del viejo camino de herradura, que desde aquí desciende hasta las poblaciones moriscas de La Axarquía. --------------

Desde el Puerto de Cómpeta ascendemos de forma muy acusada hacia el norte por un cortafuegos hasta que llegamos a un carril , pasando antes por un viejo pluviómetro. Casi 100 metros de desnivel separan ambos puntos en una distancia muy corta, aunque las vastas vistas que se nos abren en todas direcciones gratifican el esfuerzo.
El carril lo tomamos a la izquierda ,hacia el norte al principio, noroeste después. Caminamos sobre una empinada ladera por encima de las cabeceras de los ríos Torrox y Algarrobo y cubierta de un denso bosque de repoblación de pinos negrales y silvestres. Aunque la visibilidad durante todo el día fue malísima pudimos disfrutar de las excelsas panorámicas de las laderas sureñas de estas sierras y parte de la Costa del Sol.
Tras ascender por una fuerte rampa del carril y salir del bosque para internarnos en las áridas zonas altas del macizo de la Chapa llegamos a una bifurcación. Nosotros tomamos el ramal de la derecha , el cual nos dejara muy cerca de la cumbre del Cerro de la Chapa. Recomiendo regresar a éste punto tras coronar el vértice geodésico de la Chapa y tomar el ramal izquierdo , el cual nos llevará al cortijo del Haza del Aguadero pasando por encima de los espectaculares Tajos de la Chapa, evitando así el complicado descenso al que anteriormente he aludido y ganando en vistas espectaculares , haciendo éste tramo mucho más cómodo y atractivo sin alargar excesivamente el recorrido ( posiblemente menos de 1 kilómetro).
El ramal de la derecha como comente nos deja muy cerca de la cumbre pasando antes por una dolina. Solo hay que ascender los últimos metros campo a través por un terreno pedregoso aunque no excesivamente complicado. La pequeña y fea caseta de chapa situada en el Cerro del Puerto nos servirá de guía y desde ésta hacia el sureste en poco más de 100 metros llegamos al geodésico de la Chapa. Las vistas desde aquí son impresionantes, las cumbres Almijáricas (Lucero, Piedra Sillada, Cabañeros, Navachica...) hacia el este , las de Tejeda (Maroma, Malas Camas, Albucaz) al oeste, los Campos de Alhama, Parapanda...al norte, Sierra Nevada al noreste, La Sierra de Loja al noroeste, la Costa del Sol al sur...
Regresamos a la dolina y campo a través seguimos hacia el noroeste pasando entre algunas de las cumbres que forman ésta paramera. Comenzamos a dar vistas a las cumbres de Tejeda, al barranco de Malinfierno y al cortijo del Haza del Aguadero. Cresteamos hacia el noroeste y norte hasta llegar a un collado. Estamos practicamente sobre el cortijo del Haza y emprendemos el difícil descenso hacia el oeste y más o menos siguiendo el lecho del barranco.
Llegamos a la pista que recorre el barranco de Malinfierno excavado por el río Alhama. Seguimos por ella hacia el norte , aguas abajo. El barranco y el cauce del Alhama es espectacular, hay cerradas y pequeñas cascadas rodeados de profundos barrancos, empinadas laderas y cortados. Si hacemos un alarde de imaginación y pensamos como sería la zona antes de estar tan deforestada y erosionada ,podemos ver una gran maravilla natural.
Al principio el camino está en buen estado pero conforme descendemos y el río Alahama se va encajonando vemos como paulatinamente va empeorando hasta que desaparece totalmente, literalmente las fuertes lluvias acaecidas por estos lares en el 2.010 lo han borrado del mapa, y el barranco Malinfierno hizo honor a su nombre. Cuando el Barranco del Potril se une al Malinfierno es cuando peor está el terreno teniendo que hacer pequeñas destrepadas y vadear en varias ocasiones el río, que cuando vaya crecido puede suponer un problema. Curioso es ver el ojo de uno de los puentes por los que vadeaba el camino al río Alhama aún en pie, que fuerza no tendría que llevar el agua para causar tal destrozo.
El barranco se va ensanchando saliendo de la sierra y el camino que va ganando altura sobre el mismo de nuevo vuelve a estar en buen estado. En una bifurcación de carriles tomamos el de la derecha, hacia el este, internándonos en las Campiñuelas. Cuando el carril gira hacia el norte nosotros seguimos al este por una vereda de ganado que en un principio se va intuyendo y nos lleva de forma relativamente cómoda y casi llaneando. Llegamos a una nave ganadera y a partir de aquí y hasta el final de ruta la cosa se va complicando por momentos, por lo que no sería mala idea ir hacia Játar por el camino que sale de ésta nave.

Seguimos hacia el sureste, atravesamos dos barrancos que forman el de la Cueva y al llegar al barranco del Rincón y viendo ya muy cerca las naves industriales donde estacionamos el vehículo decidimos no cruzar por aquí y seguir hacia el noreste para llegar a un camino y después a la carretera A-4150 por la que caminamos hasta las naves industriales de los Enebrales.











Iniciamos el recorrido en la pequeña zona industrial de Játar, en el paraje de los Enebrales. Aquí se inicia el sendero señalizado "Játar- Puerto de Cómpeta", el cual recorreremos de forma íntegra.

Cortijo del Linarejo.

Maravilloso sendero con gradas o escalones de roca gastada por tantísimos años de paso de herraduras.


Llegamos al Paso del Portichuelo.



Y comenzamos el descenso a Venta Lope.

A contraluz comenzamos a distinguir la inconfundible silueta del Lucero, una cumbre de ascenso indispensable y muy gratificante.

A la derecha se eleva el Cerro de la Chapa, nuestro objetivo de hoy.

Uno de los veneros que hay en éste viejo camino y que servían a los arrieros para reponer el preciado liquido.


Venta Lope o López con la Chapa detrás.

Lucero y el Cerro de la Mota.

El Cerro de la Chapa.

Venta Lope y el Portichuelo.

La Chapa cada vez más cerca.

Muy cerca del Puerto de Cómpeta se encuentra la abandonada cantera de mármol de los Machos.

Vistas de la Axarquía y la Costa del Sol desde el Puerto de Cómpeta.


Pluviómetro en el cortafuegos que arranca desde el Puerto de Cómpeta.

El Lucero y la cantera de Los Machos.

La Sierra de Tejeda con su máxima elevación...

...La Maroma o Cerro Tejeda (2.069 m).  Ante la Maroma , el Cerro Albucaz (1.726 m) y Malas Camas (1.792 m).

Torre del Mar y la Costa del Sol.

Llegamos al carril que nos dejará muy cerca de la cumbre de la Chapa.

Los barrancos que originan los ríos Algarrobo y Torrox en la Axarquía.

Ya muy cerca de las cumbres de la Chapa.

El Lucero.

Albucaz y Maroma.


En la paramera de la Chapa.

Divisamos la caseta del Cerro del Puerto (1.819 m).

Y hacia ella nos dirigimos.

Vasta y desolada superficie de alta montaña , que contrasta con los profundos y agrestes barrancos que la circundan.


La caseta del Cerro del Puerto y el cercano vértice geodésico del Cerro de la Chapa detrás.

El Embalse de los Bermejales.

Aunque la visibilidad es muy mala al fondo se divisa Sierra Nevada.

Profunda dolina, las encrespadas cumbres Almijáricas y al fondo Sierra Nevada y la Sierra de Lújar.

Cerro del Puerto y al fondo a la izquierda la Maroma, Albucaz y Malas Camas.

Vértice geodésico del Cerro de la Chapa (1.818 m), tercera elevación de éste Parque Natural tras la Maroma y Nacachica.

Al filo del abismo sobre los barrancos que conforman el río Añales.


Dejamos atrás la Chapa y recorremos su inmensa superficie cimera.

Nos vamos acercando a los bordes occidentales de la Chapa con la Sierra de Tejeda al frente...

...donde vertiginosas laderas caen hacia el Barranco de Malinfierno.

Barranco de Malinfierno.

Iniciamos el difícil descenso hacia el Barranco de Malinfierno...

...teniendo como referencia el cortijo del Haza del Aguadero.

Miguel infatigable en plena faena de éste complicado descenso.

Ya queda menos para llegar al carril que desde el Haza del Aguadero desciende por el Barranco de Malinfierno.

Choperas en el Aguadero...

...donde el Río Alhama excava el Barranco de Malinfierno.


El carril es cada vez más difícil de seguir, la fuerza de las aguas caídas en el año 2.010 destrozaron el mismo , llegando incluso a hacerlo desaparecer literalmente de la faz de la tierra.


Impresionantes paisajes nos regala éste barranco, lástima que estén tan deforestados.



Cerradas y cascadas como ésta nos van sorprendiendo a nuestro paso.

El Barranco del Potril se une al Malinfierno...

...causando los mayores destrozos en el carril.


Teniendo dificultades para incluso pasar andando...

...teniendo que realizar pequeños destrepes.

Uno de los ojos del puente por donde vadeaba el río Alhama el carril.


En varias ocasiones hay que vadear el río. Cuando vaya crecido puede ser un problema.


El río Alhama va saliendo del Barranco Malinfierno y el carril toma altura sobre el mismo camino de las Campiñuelas.

En cuanto el carril se aleja del barranco vuelve a estar en buen estado. Barranco de Malinfierno con la Chapa de fondo.

Los campos de Alhama.

El Cerro Cabañeros al fondo.

Muy cerca de concluir la ruta atravesamos el barranco de la Cueva. Játar abajo.












jueves, 10 de diciembre de 2015

ASCENSO A LA PEÑA DE MARTOS (SIERRA SUR DE JAÉN) 08-12-2015


La Fortaleza Alta o Castillo de la Peña , enclavada en un lugar prominente y dominante en la zona hicieron de Martos un lugar estratégico a lo largo de la Historia, sobretodo en la convulsa Edad Media, que es cuando adquiere un carácter más defensivo.
El acceso a la fortaleza alta se realiza por la ladera Sur, siguiendo un antiguo camino que serpentea salvando la escarpada orografía. Al ascender a la cima de La Peña, a 1.003 m. de altitud, sorprende la espléndida superficie que ocupaba la fortaleza, así como las inmejorables vistas que desde allí se nos ofrecen, comprendiendo el importante componente estratégico de este lugar, desde donde se controla todo el territorio de alrededor.
Levantado en el siglo XIV por la Orden de Calatrava . Fue construido sobre las ruinas de otra antigua fortaleza árabe, que a su vez se había levantado sobre las ruinas de otra primitiva fortificación ibero-romana. En 1985 fue declarado monumento histórico junto con el Castillo de la Villa o fortaleza baja.
El castillo se divide interiormente en dos recintos: el alcazarejo y el patio de armas.
En la zona sureste, la más elevada y aprovechando el contorno de un podio natural, se construyó la torre del homenaje con mortero, mampostería y sillería en las esquinas. Es de forma rectangular y con capacidad para una gran guarnición. Se cree que la Torre tuvo tres pisos, estando el inferior enterrado pero conservando las bóvedas. La entrada principal estaría en este piso, pero tras los sucesivos derrumbes, el acceso se realiza desde el segundo piso.
El lado sur conserva su altura original, desde donde se pueden observar tres saeteras pertenecientes al primer piso. El segundo piso aún conserva los arranques de las bóvedas, y restos de pilares que lo dividían en dos naves y tres vanos. En este segundo piso no había saeteras. Del tercer piso tan solo se conservan algunos restos de los muros laterales y restos de las tres saeteras que habrían en él.
En el lado oeste del castillo podría haber existido un aljibe, pero hoy en día está cubierto por escombros. En la zona inmediatamente por delante se encuentra el foso. Hay restos de tres torres redondas y otras dos cuadradas en el lado sur. En el extremo noroeste hay un aljibe de tres vanos, junto a una balsa con dos canalizaciones.
La muralla que rodea el perímetro de la peña se encuentra en su mayoría derrumbada, excepto algunos vestigios como por ejemplo una Torre-puerta, una Torre circular que también tiene un piso enterrado, otras dos torres más de planta cuadrada y macizas, y diversos fragmentos de la muralla.
Todo el espacio sobrante , es decir el interior del recinto, podría haber sido una gran plaza de Armas, aunque podría haber habido otras edificaciones hoy totalmente desaparecidas.



La presente ruta consta de dos partes diferenciadas. Una sería un trayecto circular que rodea completamente la Peña por su base y que todo en tiempo transcurre por calles de la ciudad y por asfalto, sin ningún tipo de dificultad y escaso desnivel.
La segunda parte sería el ascenso propiamente dicho a la cumbre de la Peña por el sendero señalizado, donde en apenas 1 kilómetro tenemos que superar algo menos de 200 metros de desnivel por un precioso y zigzagueante sendero que aunque tampoco reviste dificultades si que hay escalones y partes algo empinadas que pueden resultar un obstáculo para niños muy pequeños o personas con movilidad reducida.
Nosotros comenzamos la ruta en el Paseo del Calvario por su fácil acceso y por haber cantidad de aparcamiento, aunque podemos comenzar en cualquier punto de la parte circular de la ruta. Un punto muy habitual para empezar el recorrido es la Plaza de la Constitución. También podemos optar por realizar solamente el ascenso a la Peña para lo cual estacionaríamos el vehículo en el inicio del sendero, donde hay una explanada para tal uso en el paraje del Pocico de Hoya, muy cerca de la Ermita de la Virgen de Victoria.
Recorremos el Paseo hacia el norte hasta llegar a la calle San Bartolomé, pasando por la ermita homónima. Seguimos por la calle Adarve junto a las viejas murallas de la Fortaleza Baja para desembocar en la Plaza de la Constitución. Pasamos junto a la puerta de la Iglesia de Santa Marta y seguimos por la calle San Pedro y después por la calle Portillo ,pasando por el Pilarejo del Portillo. Seguimos por la carreterita con aceras que va bordeando los afloramientos calizos de la Peña hasta llegar al cruce donde comienza el sendero de ascenso a la Peña por su ladera sur.
Subimos y bajamos por el mismo sendero tras visitar las ruinas de la Fortaleza Alta y disfrutar de sus excelsas panorámicas y de nuevo en el cruce seguimos la carretera que se dirige hacia el sur, llamada calle Molino Mendez. En el siguiente cruce y antes de llegar al casco urbano de Martos tomamos a la derecha, hacia el norte para cerrar el circulo y llegar de nuevo al Paseo del Calvario.










Comenzamos a caminar en el Paseo del Calvario. Cara oeste de la Peña.


Entramos en las calles de Martos.

Iglesia de Santa María de la Villa.

Ermita de San Bartolomé.

Ayuntamiento de Martos en la ...

...Plaza de la Constitución.

Torre de la Iglesia de Santa Marta y de fondo...

...Santa María de la Villa.

Pilarejo del Portillo.

Rodeando la Peña por su cara este...

...para tomar el sendero de ascenso a su cima.

Bonito zigzagueante sendero.

Los peques disfrutando de esta bonita excursión.


Ya queda menos y su fantasía vuela...


Sierra de la Grana.

Jamilena.

Entrando a la Fortaleza Alta.

Patio de Armas y de fondo la campiña olivarera jiennense.

La ciudad de Martos a los pies de la Peña.

Impresionante recinto con el que contaba éste castillo.

Lo que queda de la Torre del Homenaje.


En el  interior de la torre.


Existen varias leyendas en torno a ésta Peña. La más conocida es la de los Hermanos Carvajales:



Se llamaban Juan Alfonso de Carvajal y Pedro Alfonso de Carvajal y sirvieron al Rey D. Fernando IV en las guerras contra los moros y en todas las ocasiones de su época, hasta que cayeron en desgracia con este Príncipe, por las intrigas y rivalidades de sus émulos.
Fue la causa principal el asesinato de D. Juan Alfonso Benavides cometido en Palencia cuando salía de palacio. Fueron acusados los dos hermanos Carvajales (según opinión de los historiadores falsamente y por rivalidad) como culpables y autores de aquel crimen.
El muerto era un joven perteneciente a una familia distinguida de Castilla, y además gran privado favorito del monarca. Esta circunstancia así como la de su inclinación al bando y pretensiones de los Cerdas, contribuyeron y bastaron para enojar en alto grado al Rey, preparando el desastroso fin de aquellos hidalgos; que no lograron que don Fernando prestase oídos a las protestas que le hacían de justificar su inocencia.
Mandó el Rey fuesen arrojados de lo alto de la Peña de Martos, venganza y castigo atroz que llenó de terror a cuantos escucharon la sentencia.
La vista del tremendo precipicio fortaleció el ánimo de los nobles Carvajales, que murieron protestando su inocencia.
Es de notar la citación solemne que al ejecutarse la sentencia hicieron aquellos caballeros emplazando al Rey ante el tribunal de Dios a los treinta días de su muerte. Así se cumplió en efecto falleciendo D. Fernando en Jaén el 7 de septiembre de 1312, día en que espiraba aquel fatal término.
Desde entonces es conocido por el renombre de don Fernando IV el Emplazado.


Otra leyenda es la de la defensa de la ciudad por Doña Mencía de Haro:

El alcaide del castillo de Martos, Alvar Pérez de Castro acudió a Toledo dejando la defensa del mismo a su sobrino Don Tello. Éste salío por tierra de “moros” con parte de los cuarenta y cinco hombres que defendían el castillo. El rey Alhamar, informado de que el castillo quedaba desguarnecido intento tomar la ciudad, pero al acercarse a la misma vio que las almenas estaban bien defendidas y se retiro sin ni siquiera intentarlo. Todo se debió a que Doña Mencía ,esposa de Alvar, viendo peligrar la ciudad, vistió y armó a sus damas y las hizo apostarse en las almenas para dar la impresión de que los soldados habían regresado a la fortaleza.


Restos de la muralla.


Aljibe.


Descendemos por el mismo sendero...

...y en pocos metros estamos de nuevo en el Paseo del Calvario ,dando por concluido este interesante paseo.