jueves, 19 de enero de 2017

POR EL RÍO MAGAÑA / ALDEA DE MAGAÑA DESDE LA VENTA DE CÁRDENAS (DESPEÑAPERROS) 18-01-2017


Seguimos los pasos de Angel Rodriguez (litle boy) para realizar éste sorprendente recorrido por el magnífico paraje del Río Magaña, importante curso fluvial del Parque Natural de Despeñaperros, que tras unirse al Río Cabezamalo forman el Río Despeñaperros, eje vertebrador del mismo y escultor del famoso desfiladero, donde el ingeniero Carlos Lemaur trazo la carretera (“Camino de Lemaur”), que hoy día sigue siendo la principal vía de comunicación de Andalucía con el resto de la Península.

La ruta además de hacernos disfrutar de los fantásticos paisajes de la Cordillera Mariánica, nos introduce en lugares cargados de historia. Por éstos parajes discurrían dos ramales del Camino Real de Andalucía, la primigenia y principal vía de comunicación de la Bética con la Meseta. Una, pasaba por Magaña ( aldea de la época de repoblación de Sierra Morena por Carlos III, a medio camino entre el Viso del Marques (Viso del Muradal entonces) y Venta Bazana), siguiendo la vía romana y que tras pasar por Venta Bazana o del Marqués, ascendía al Puerto del Rey y descendía después a la Venta de Miranda del Rey (hoy solo Miranda del Rey, pedanía de Santa Elena). El otro ramal , llevaba desde el Viso del Marqués y Almuradiel a la Venta de la Iruela o Hiruela (por donde pasamos también en ésta ruta y que se encuentra en la orilla del Río Magaña, cerca del paraje de la Hocecilla), y desde aquí al Puerto del Muradal y Santa Elena. Ambos caminos evitaban el desfiladero, por ser un lugar peligroso y propicio para las emboscadas. Además cerca de éstos parajes aconteció una de las batallas más determinantes de nuestra historia, la Batalla de las Navas de Tolosa.

Batalla de las Navas de Tolosa:




Aldea de Magaña y el Camino Real:







La ruta comienza en Venta de Cárdenas (Ciudad Real), más concretamente en las casas que se encuentran a más altitud y en el lado occidental de la A-4. Para llegar allí hay que pasar por el aparcamiento del restaurante Casa Pepe, donde sale una estrecha carreterilla que tras pasar por debajo de la autovía sube hasta las casas donde se inicia la ruta. Al final de dichas casas donde acaba el asfalto y salen dos pistas de tierra hay un aparcamiento.

Caminamos por la pista de tierra de la izquierda, al Noroeste. En unos 200 metros llegamos a la puerta de la finca Pajarón, la cual cierra el paso de la pista. Pegados a la valla de la finca descendemos a la izquierda hasta que en pocos metros encontramos un portillo entre dos vallados y que nos da acceso al Río Magaña, donde hay que descender campo a través. Ahora toca realizar la única parte dificultosa e incómoda de la ruta, que es caminar durante dos kilómetros junto al cauce del Río Magaña, sin senda ni camino. Nosotros vadeamos en diversas ocasiones el río buscando las zonas más cómodas para caminar, pues a veces la maleza era demasiado densa y otras los afloramientos rocosos nos impedían ir junto a la orilla, obligandonos o bien a cruzar a la otra orilla o bien a ganar altura sobre el río. Cuando nosotros realizamos ésta ruta el río llevaba un caudal escaso, más bien escuálido, lo que nos permitió vadear su lecho sin demasiados problemas. Con el río Magaña crecido la ruta es imposible realizarla tal y como nosotros la hicimos, pero se puede ir sin problemas pegados a la valla de la finca Pajarón, a cierta altura sobre el río, hasta el paraje de la Iruela. Aunque nos perderíamos los fabulosos parajes de ésta arteria fluvial de Despeñaperros.

Durante el periplo junto al lecho del Río Magaña, nos encontraremos tuberías de conducción de agua, unas viejas y rotas y otras más nuevas que parecen que aún están en uso y que posiblemente abastezcan de agua a Venta Cárdenas. A mitad de éste recorrido por el río, pasaremos por un paraje de singular belleza, conocido como la Hocecilla, un estrecho, un pequeño cañón con curiosas formas pétreas. La más llamativa es un anticlinal que semeja una especie de puente romano. Pocos metros después llegamos a una bonita aliseda y a una zona amplia, abierta y relativamente llana, es el paraje donde se situaba la Venta de la Iruela, conectando con un camino, el antiguo Camino Real. Justo enfrente de donde se situaba la Venta y al otro lado del río y muy cerca de su orilla se haya la Fuente de la Teja, donde hay un cartel de la empresa EMASER, advirtiendo que allí se capta agua para abastecimiento de consumo humano y que está prohibida la entrada de personas ajenas a la explotación. Valla no vimos ninguna que impidiera el paso y posiblemente desde éste lugar salga la tubería que vimos por el río.

Seguimos el camino al que hemos llegado hacia el Oeste, para en breves metros llegar a la barrera que lo corta y que nos indica que entramos en la provincia de Jaén y en el Parque Natural de Despeñaperros. Ahora toca realizar un cómodo trayecto circular de unos 12 kilómetros por pistas forestales para llegar de nuevo a éste punto y regresar de nuevo junto a las aguas del Río Magaña. Pero vamos por partes. Nada más pasar la barrera hay una bifurcación de pistas, la de la derecha vadea el Magaña por un puente, para ascender al Cerro del Rey e ir camino del Viso del Marqués. Nosotros tomamos la de la izquierda, para solo unos metros después llegar a una nueva bifurcación. Seguimos ahora a la derecha, pues por la de la izquierda descenderemos después, para cerrar el circulo. Vadeamos el Río Magaña por un puente y ascendemos entre los cerros de la Reina y el del Rey. Llegamos a otra bifurcación y ambas nos llevarán a la aldea de Magaña. Nosotros elegimos la de la derecha, que nos lleva a la vieja aldea en suave ascenso, mientras que la otra desciende para después emprender un acusado ascenso.

Entramos en la aldea de Magaña por su lado nororiental y tras disfrutar de éste precioso paraje y descansar un rato, comenzamos a descender al Río Magaña por la pista que sale de dicha aldea por su lado meridional. Tras dejar una pista a nuestra izquierda, que nos llevaría a la bifurcación anteriormente aludida para ir a la aldea, llegamos a un puente que vadea el Río Magaña. Vadeamos el río y visitamos el pequeño embalse que hay justo en éste punto y que posiblemente se construyera para abastecer de agua a Venta Cárdenas. Seguimos ascendiendo por la pista hacia el Suroeste, hasta que llegamos a un amplio collado y cruce de caminos. Es el lugar donde estaba emplazada la Venta Bazana o del Marqués, lugar estratégico del antiguo Camino Real y de la que apenas queda nada.

Tomamos el camino que sale hacia el Este y que un cartel nos indica como la Fuente de la Cerecilla. En poco más de un kilómetro, descendiendo por el barranco del arroyo de la Cerecilla llegamos a las ruinas de la Casa de la Huerta de la Cerecilla y la fuente homónima. Nos encontramos en un paraje precioso, verde y húmedo, donde aún se pueden ver los viejos bancales de cultivo bordeados de viejos castaños. Seguimos por el camino que llevamos , hacia el Este y tras vadear los arroyos del Cuervo, del Pájaro y de la Zorra, pasamos bajo la Casa de la Huerta de Malaventura. Nos desviamos a visitar las ruinas de una de las casas de ésta Huerta de Malaventura. Otra de éstas casas está acondicionada y en buen estado, se ve cuidada y cercada con un vallado. Tras regresar al camino principal, seguimos ahora dirección Noreste y tras pasar por un pozo que parece ser una cata minera (de las muchas que hay en Despeñaperros, algunas de origen romano), descendemos sobre el arroyo del Muradal hasta que pasamos muy cerca de su cauce, justo donde construyeron una pantaneta (para abrevar cérvidos supongo).

Salimos a la pista por donde pasamos antes, cerrando el tramo circular de la ruta y tras pasar de nuevo por la barrera del Parque Natural llegamos de nuevo a la Venta de la Iruela. Solo resta transitar de nuevo por la orilla del Río Magaña hasta llegar a Venta Cárdenas, dando por concluido éste interesante recorrido.










A los pocos metros de comenzar a caminar la pista está cortada por la puerta y el vallado de la finca el Pajarón.

Descendemos a la izquierda pegados a la valla hasta que damos con un portillo entre dos vallados.

Y llegamos al lecho del río Magaña...

...con su escaso caudal helado.

En pocos metros llegamos al magnífico paraje...

...de la Hocecilla.

Todo éste trecho acompañamos a unas conducciones de agua.

Tras llegar a una zona muy abierta, donde se encontraba la Venta de la Iruela, cruzamos el río, a su orilla natural izquierda para buscar la Fuente de la Teja.

De nuevo vadeamos el río en busca de una carril, por donde discurría uno de los ramales del Camino Real de Andalucía.

El río Magaña en el paraje que parece ser que se denominaba "Charco de las Cabras".

Ya por pista, de nuevo vadeamos el Magaña.

Pasamos por zonas donde los pinares de repoblación se mezclan con quejigos y alcornoques.



Peña de la Graja...

...entre el Puerto del Rey y el Collado de la Estrella.

El Muradal...

...donde se sitúa la caseta de vigilantes de Malabrigo.

Llegamos a la aldea de Magaña...

...cargada de historia y hoy en ruinas.


Cabecera del río Magaña.

Pequeño embalse en el río Magaña.

De nuevo por pista vadeamos el río Magaña...

...y nos desviamos a visitar...

...el pequeño embalse.


Embalse en el río Magaña.

Cristales de hielo.

Tras un fuerte repecho...

...llegamos a Venta Bazana...

...cruce de caminos, pero de la que no queda nada.

Camino de la Cerecilla.


Fuente de la Cerecilla.

Ruinas del Cortijo de la Cerecilla.


Fuente de la Cerecilla.




Arroyo del Cuervo.

Viejos castaños en la Cerecilla.

Casas nuevas de la Huerta de Malaventura.

Ruinas de Malaventura.

Cerros del Rey y la Reina.

Malaventura.

Pantaneta para abrevar en el arroyo del Muradal.


Arroyo de la Nogueruela...

...desde la explanada donde se supone que se situaba la Venta de la Iruela o Hiruela.

Aliseda en el río Magaña.


Nos toca de nuevo caminar por la orilla del Magaña.

De nuevo pasamos por la...

...Hocecilla.



Ya vemos Venta Cárdenas, donde concluye éste recorrido.

Recorremos los últimos metros pegados al vallado de la finca Pajarón.

Finca Rancojo.

En busca del portillo en los vallados para salir a la pista y concluir.








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